lunes, 7 de diciembre de 2009

«Mis relatos son cápsulas estimulantes»


Cultura-Granada


«Mis relatos son cápsulas estimulantes»

07.12.09 - 02:25 - JUAN LUIS TAPIA
GRANADA.

Ángel Olgoso Escritor .El escritor granadino acaba de publicar 'La máquina de languidecer' .LIBRO

Título La máquina de languidecer.

Autor: Ángel Olgoso.

Editorial: Páginas de Espuma.

Presentación: El viernes, día 11, a las 20.00 horas, en el Centro Artístico. .Ángel Olgoso (Granada, 1961) es un autor de relatos de largo recorrido, que empezó su labor literaria hace más de treinta años y que tiene en su haber más de diez títulos. Además, su nombre está incluido en la totalidad de antologías dedicadas al género breve. La lectura de cualquiera de sus historias no deja indiferente al lector, que se encuentra ante un panorama literario dominado por los 'best-seller' de gran longitud. Escritor de ficción, considera que él sólo precisa de dos líneas para decir lo que cualquier escritor expresaría en veinte páginas. Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

-¿Qué tienen en común los relatos de 'La máquina de languidecer'?

-Es el primer libro en el que me propuse, conscientemente, casi como un reto, escribir una serie de relatos brevísimos con denominador común, en este caso el de la extrañeza que puede provocar el cuerpo humano, ese universo en miniatura donde conviven lo terrible y lo hermoso. De hecho, en la base de este libro están unas palabras de Ikkyu Sojun, un monje japonés del siglo XV: «Bajo la carne por la que ahora os preocupáis y de la que gozáis, hay un esqueleto que se mueve».

-¿Y hay muchos cuerpos literarios?

-Ha resultado un libro poliédrico con gran variedad de registros -siempre dentro de la variedad y de lo fantástico- y diversidad de formas, poéticas, paródicas, metaliterarias o simbólicas. Hay relatos de amor, de humor, de terror, de vértigo cósmico; hay recreaciones históricas, situaciones fantásticas, alegóricas, sueños, conjeturas, perspectivas desasosegantes, guiños y misterios.

-¿Por qué ha elegido el género del microrrelato cuando el panorama está cuajado de 'tochos' de éxito?

-Siempre digo que yo sólo escribo relatos, unas veces tienen una línea y otras treinta páginas. Aunque es cierto que a mí nada me parece lo bastante corto, que pienso que unas pocas páginas bastan para mostrar la esencia de algo, no cultivo la brevedad por la brevedad. Ya hace algún tiempo, treinta años, que intento explorar todas las formas de lo breve: mi primer relato, de cinco líneas, lo escribí en 1978. Pero más que un pionero, me veo como un modesto puente entre los autores que lo cultivaron de forma valiente aunque esporádica, como Gómez de la Serna, Max Aub, A. F. Molina, Pere Calders o Alfonso Sastre, y la legión que ha venido después. Creo que la extensión breve magnifica las palabras, hace que desborden la página y dejen una huella imborrable en el lector. Me puede gustar como lector el lento asedio de las novelas, pero como autor prefiero el asalto rápido, la emboscada hecha con limpieza y brío de los relatos.

-En estos microrrelatos hay algo más que historias ¿Ha pretendido la reflexión, la sorpresa?

-Y también he intentado impedirle al lector una aceptación sumisa de la realidad. Creo que el arte debe hacer posible lo imposible, debe crear impresiones nuevas y desconcertantes, debe traer lo inaudito a la experiencia cotidiana. Veo los relatos de 'La máquina de languidecer' como cien cápsulas estimulantes -es aconsejable tomarlas en pequeñas dosis- que buscan despertar la inquietud, la emoción y el pensamiento del lector. Cualquier registro es válido en un relato si con él se consigue dar en la diana del lector, excitar su capacidad de sorpresa, hacerle sentir o reflexionar, y que ese relato lo acompañe mucho después de su lectura.

-¿Cómo definiría los relatos de este último libro?

-Son, esencialmente, destilados, historias concentradas, intensas y milimétricas, historias larvadas que buscan expandirse en la mente del lector; o, mejor aún, cargas de profundidad que estallarán al encuentro con ese lector exigente y activo, que removerán su interior, le harán sentir cierto vértigo y lo situarán, literalmente, fuera de lo común.

-¿Qué opina de quienes hablan de crisis de imaginación en el panorama literario?

-Que no han leído mis libros, lo que no resulta extraño, dado que nunca he estado en ese panorama literario. La mía siempre ha sido una literatura de imaginación, de ejercicios puros de la imaginación sin trabas, de fabulación, de distorsión de la realidad. Me gusta reinterpretarla, inventar en pocas líneas mundos diversos, mundos inquietantes, mundos al revés.

-¿Cuál es su idea de un buen relato?

-Aquél que tiene el peso justo, las dimensiones justas, aquél que narra algo extraordinario y consigue la mayor expresividad posible con el menor número de palabras. A mí me fascina el relato como miniatura, como mecanismo de precisión, como botellita que encierra un mundo. Que yo recuerde, siempre he intentado aunar la precisión y belleza del lenguaje con la singularidad de la historia.

-¿El cuento es el género del siglo XXI?

-Es evidente que sí, aunque el mercado no lo considere de la misma manera. Se percibe un mayor interés hacia los relatos, hay una mayor cantidad de medios efímeros donde publicarlos y una verdadera marea de cultivadores, pero es difícil acceder a las escasas editoriales, que están colapsadas. Creo que sigue siendo un género menospreciado, aunque ello resulte paradójico teniendo en cuenta el poco tiempo del que dispone el lector actual, la fragmentación de la mirada y de los mensajes a la que nos hemos acostumbrado todos, la misma inmediatez de los soportes, y teniendo en cuenta que hablamos de la matriz misma de la literatura.

-¿Se ha planteado el salto al novelón?

-Jamás. Este verano he escrito el que va a ser mi último texto largo, de treinta páginas. Estoy felizmente condenado a ideas cuya formulación es adecuada para un relato y no para una novela. Mi gusto por repujar las palabras es incompatible con las largas extensiones de los textos. Cuenta AZUL de iBanesto, alta remuneración con total disponibilidad

No hay comentarios:

Publicar un comentario